Era el día 27 de Noviembre de 2010 cuando a las 6.40 de la mañana, nos fuimos de casa a puro silencio dejando solo una nota pegada en la puerta. "PA: MADRUGAMOS, NOS FUIMOS A ACOMPAÑAR A MANU AL CENTRO QUE SE TIENE QUE IR A LA CASA Y DE PASO NOS QUEDAMOS A DESAYUNAR AHÍ. CUALQUIER COSA DEJAMOS GALLETITAS QUE HIZO MANU SOBRE LA MESA, TE QUIERO". Con mucho cuidado abrimos la puerta de entrada y nos fuimos caminando hasta el puesto de diarios a comprar una revista Cosmopolitan, el Kit de Viaje COSMO ya estaba completo. Llegamos a la parada del colectivo y esperamos al 71 por Panamericana con muchos nervios, es que nadie sabía que nos habíamos escapado! y si se llegaban a enterar a donde íbamos, no salíamos nunca más! El día estaba horrible, muy nublado, ni un rayo de sol había. Tomamos el 71, nos dirigíamos hasta el Unicenter, que es lo más cercano a los Estudios Pampa. Viaje interminable, pocos minutos que parecían eternos y esos nervios de que me llamen y me digan: Ornella en donde estas? Pero ya estaba jugada, estaba subida al colectivo lista para volver a reencontrarme con mi ídola, que era lo único que me importaba y por la cual siempre me animo a más, a hacer lo que sea por verla.
Bajamos del colectivo y esas 12 cuadras de Unicenter hasta Estudios Pampas, nos parecían interminables.
Hasta que bueno, llegamos. Repleto, repleto de gente. Pero gente (la mayoría) que quiero mucho, y que vale la pena verla, y pasar momentos únicos juntos. Mi familia Casiangelera se encontraba ahí. Estaban casi todos.
Llegaban todos, de a poco el ídolo de cada una iba llegando. Peter para Cami, Agus para las Cachetudas, Euge para Manu, Vico para Magui, pero faltaba mi ídola, la de Cami, faltaba Lalita que no llegaba más. Me moría de frío, había mucho viento y yo en remerita de manga corta.
Frío más nervios, nada peor que eso. Y Lalita se seguía haciéndose esperar.
De repente, arranca el micro. Lali, no había llegado, yo que me había escapado y mis padres que me iban a matar y ni siquiera valía la pena porque a Lali, no la había visto.
El micro se estaba yendo, yo me fui para el otro lado, caminando por el medio de la calle, re desilusionada, subo la mirada y a lo lejos un C3, un C3 por lo que parecía azul, viniendo a toda velocidad. Me fijo la patente, y sí, era Lalita. Pero... el micro ya se había ido!
Pasa Lali por al lado mio, frena en la esquina y Cristian, el de seguridad se sube al auto y se sienta en el asiento del acompañante. Lali arranca y se va.
Desesperada yo, salgo corriendo para alguna parte, yo la quería ver sea como sea, ya me había escapado, ya había viajado, los nervios ya se me habían ido. La quería ver.
Es entonces cuando me suena el celular, atiendo, era Nati (la cachetuda de Agus) que me dijo que vaya dos cuadras derecho, que pasara al micro y que espere en la esquina, que Lalita ahí iba a frenar. Aparece de repente Mati al lado mio, los dos corriendo por ver a Lali. Tan rápido corrimos, que llegamos a esa esquina antes que ella. Lali estaciona el auto exactamente en esa esquina, al lado nuestro. Pero tanta mala suerte tuvimos, que atrás d
el micro, una manada de personas venía corriendo hacia donde estábamos nosotros, en realidad, hacia donde estaba Lalita, obvio.
La esperanza que tenía de poder verla y saludarla se había esfumado. Como sabía que me iba a ser imposible estar con ella aunque sea dos segundos, decidí alejarme un poquito y me subí a la vereda. Ella me mira, yo la saludo y me tira un beso. Con eso ya me iba feliz, solamente quería que sepa que yo estaba ahí, con ella, como siempre.
Se baja del auto, e infinitas "Fans de Lali" que ya se habían sacado fotos con todo el elenco. se le tiran encima. Yo viendo de lejos. No quería meterme entre ese montón de chicas que no sabían ni por quién iban.
Lali se sube al micro. Yo había perdido a Cami, era ella quien tenía el Kit de Viaje.
Encuentro al fin a Cami, me dice que el Kit ya estaba arriba del micro. Pegada en la bolsa, había una nota, pero después recordé que en la nota, no habíamos puesto el nombre, osea Lali, no iba a saber si era para ella. Aunque decía cosas que si Lalita las leía, se iba a dar cuenta de que ese Kit le pertenecía. Alguien me llama y me dice que Lali estaba en al fondo, del lado izquierdo del micro. Me cruzo y la veo. Ella mirá. Y ahí en ese mometo empieza el juego. Le teníamos que decir a Lali que la bolsa de Kosiuko, era para ella!
Fue una especie de Dígalo Con Mímica. Nosotras abajo haciendo señas y Lali tratando de captar que es lo que nosotras decíamos. Lo primero que entendió fue que su regalo estaba arriba del micro.
Pero se trasformó en una odisea cuando tratábamos de decirle que era la bolsa de Kosiuko!
Entre gritos y señas por partes de nosotras y las caras y muecas de Lali, no pegábamos una! Pero bueno, finalmente, con la ayuda de todas las chicas que quisieron colaborar en vez de envidiar como lo habrán hecho otras, al fin entendió.
Arrancaba el micro y Lali se despide de nosotras con un gran beso y una sonrisa única como la de ella. El no dormir, el escaparnos de casa a la madrugada, los nervios, las ojeras, los mareos y el hambre! habían valido la pena. Una vez más me fui con el recuerdo de su sonrisa a casa.
Ornella Damiani.